dijous, 13 de març de 2014

D'espais, galeries interiors, racons i recambres


Per més que ens hi esforcem, potser...


...no existe nada parecido a un lugar acogedor para escribir. Escribir es, en sí mismo (tiene que serlo), lo contrario del hogar: un lugar inhóspito, manicomial, un sótano con poca luz y humedad excesiva. Desde entonces dejé de buscar, me conformé con lo que tenía y me relajé. Asumí que escribir no es ese espacio apropiado para instalarse en él durante largas temporadas, sino solo para hacer visitas breves, entrar y salir, y el resto del tiempo pasarlo fuera y a ser posible lejos, cuanto más lejos mejor. Y en esto –pero solo en esto– se parece un poco a la felicidad.


ELOY TIZÓN, Técnicas de iluminación, Páginas de espuma, 2013


...no s'escriu mai des de casa.