diumenge, 26 d’agost de 2012

Sputnik, mi amor (II): Òrbites mudes









¿Por qué tenemos que quedarnos todos tan solos? Pensé. ¿Qué necesidad hay? Hay tantísimas personas en este mundo que esperan, todas y cada una, algo de los demás, y que, no obstante, se aíslan tanto las unas de las otras. ¿Para qué? ¿Se nutre acaso el planeta de la soledad de los seres humanos para seguir rotando?


HARUKI MURAKAMI, Sputnik, mi amor, Barcelona, Tusquets, 2008